Press "Enter" to skip to content
Para Víctor Román, delegado de Delvalle IBC, ser emprendedor se requieren, entre otros dones, valentía, inteligencia, formación y propósito

Cómo Se Gesta Un Emprendedor

¿El emprendedor nace o se hace?

Evidentemente el emprendedor puede tener alguna característica innata pero fundamentalmente dependerá de sus experiencias, de su aprendizaje, de lo que ha vivido, de su entorno…y cómo no, de su actitud ante la vida y las circunstancias a las que se enfrenta.

Para ser emprendedor se requieren, entre otros dones, valentía, inteligencia, formación y propósito.

Valentía para afrontar los retos que se van a presentar. Valentía para rechazar una teórica vida cómoda y segura que podría proporcionar un trabajo estable por cuenta ajena, aunque a la larga ésta se convierta en inseguridad e incomodidad. Valentía para salir de tu zona de confort, para comenzar el camino de tus sueños.

Inteligencia para saber solucionar los problemas, las pruebas y los desafíos que se presentarán en este proceso de emprendimiento. La inteligencia ayudará a    establecer las estrategias y técnicas necesarias para llevar adelante el emprendimiento.

Formación, por cuanto habrá que conocer diferentes aspectos referentes a inversión, financiación, marketing, liderazgo, negociación…

Propósito, siendo este concepto, bajo mi punto de vista, el más importante porque sale de tu interior, de tu corazón, de tu alma, es lo que anhelas conseguir, es el por qué y para qué emprendes. Es el motivo por el cual uno se levanta todas las mañanas y se enfrenta a todas las vicisitudes del emprendedor con fuerza y decisión.

Durante mi juventud tuve diferentes trabajos para poder pagar mis estudios y aligerar la carga que representaba a mis padres alimentar, vestir y calzar a un presumido joven. Esa actitud tenía mucho de emprendedor, de decidido.

Haber tenido incursión en ventas cuando tenía entre 18 y 23 años me ayudó a forjar mi carácter. En el desarrollo de mi profesión como vendedor, me tuve que enfrentar a muchos rechazos, lo que ayudó a mi formación como emprendedor.

Emprender, bajo mi punto de vista, no tiene que ver estrictamente con autoemplearse o crear un negocio o constituir una empresa. Particularmente, para mí, emprender tiene que ver más con una actitud, con enfrentar retos que encierran dificultades, independientemente de si estás prestando un trabajo por cuenta propia o ajena. Se trata de solucionar situaciones problemáticas tomando acción masiva.

Otros factores que caracterizan al emprendedor es un porcentaje de considerable de autoestima, de creatividad e innovación, pensamiento positivo, asertividad, persistencia, capacidad de aprendizaje, sentido de la organización y de trabajo en equipo.

Permíteme que los vayamos definiendo uno a uno:

Autoestima, por cuanto una valoración positiva de uno mismo es indispensable, cualquier otra opción es incompatible con la figura de emprendedor. Si no confías en ti mismo, en tus capacidades, en cómo tu producto o servicio puede ayudar a otras personas a hacer que sus vidas sean más fáciles, mejores, cómodas… va a ser muy difícil, por no decir imposible que tu proyecto perdure.

Hazte una pregunta, si tú no confías en ti y en tu negocio ¿crees que alguien confiará en él? Ten en cuenta que la confianza o la falta de la misma se transmiten.

Y ojo, no confundamos autoconfianza con vanidad. La vanidad tiene que ver con la arrogancia, la presunción, envanecimiento y es incompatible con la humildad.

Sin embargo, la autoestima y la humildad no se excluyen, todo lo contrario, se complementan, La primera ofrece el valor para aceptar, cambiar, mejorar, luchar y la segunda ayuda a agradecer, ayudar, y ser mejor.

Creatividad para ofrecer diferentes soluciones a las diversas situaciones que irán apareciendo a lo largo del tiempo. Como emprendedor tienes que ver las cosas de manera diferente, es decir, crear nuevos productos, nuevo servicios, ir más allá de lo habitual e innovar.

Si no eres demasiado creativo, no hay que preocuparse, se puede hacer benchmarking, o lo que es lo mismo, copiar inteligentemente a la competencia.

Si la creatividad no es un don que te haya regalado la madre naturaleza siempre puedes rodearte de gente a la que admires, gente caracterizada por esa creatividad y aprender de ellos. Siempre se puede contratar a personal con más talento que tú. Decidas lo que decidas, escoge tus propias referencias, aquellas que te apasionen. Solo así podrás destacar por tu trabajo original y único.

Cuando eres creativo tienes muchas más posibilidades de encontrar soluciones a las incidencias que se van a presentar por el camino.

Pensamiento positivo: Ser emprendedor es incompatible con un pensamiento negativo. Debes saber que o las cosas salen bien o aprendes. Cada uno es responsable de sus pensamientos y de sus acciones. Cuanto más consciente seas del contenido de tu mente, más fácil podrás transformar todos los resultados negativos que te ocurran en la vida en pensamientos positivos que te harán mas fuerte.

“Para ser emprendedor se requieren, entre otros dones, valentía, inteligencia, formación y propósito”

Víctor Román

Ante problemas de salud, dinero o amor tú tienes la capacidad de responder a todas esas vicisitudes con una actitud. Si ésta es positiva te llevará a una realidad positiva.

Recuerda que tu actitud determina tu altitud

También recuerda que el pensamiento se puede educar. Se puede pasar de un pensamiento negativo a otro positivo mediante el ejercicio constante, mediante la repetición de palabras positivas tipo “riqueza”, “éxito”, “abundancia”, ”yo valgo” “soy suficiente” “yo merezco…”; mediante el cambio de pensamiento en cuanto somos conscientes de que tenemos un pensamiento negativo.

La meditación también ayuda, el encontrarte a ti mismo. La desconexión de la tecnología, por un momento hace milagros. Intenta hacer algo nuevo al menos una vez a la semana. Ten tiempo para ti, ten tiempo para tus hobbies, tus pasiones (deportes, aficiones, gustos…). El deporte aunque sea caminar es muy

importante, y si paseas por la naturaleza vas a notar cambios increíbles (las endorfinas harán que te encuentres muy bien).

Procura tener el control sobre las situaciones, sobre las circunstancias, determina tus intereses, que no siempre los intereses de los demás se impongan a las tuyas.

Innovación como ayuda al crecimiento y competitividad de la empresa mediante la mejora de la gestión empresarial con nuevos procedimientos, la utilización de última tecnología, automatización, mejorando la calidad, la seguridad, definiendo nuevas formas de satisfacer al cliente, elaboración de nuevos productos o prestación de nuevos servicios, etc.

Como comentamos anteriormente, la innovación no tiene por qué implicar la fabricación de unos productos inéditos, si no la adaptación inteligente de productos ya existentes.

Esta opción es la más indicada si no quieres invertir muchísimo dinero en I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación) para sacar un producto al mercado que la competencia rápidamente te copiará y fabricará a menor coste dada sus economías de escala.

Asertividad en el sentido de que el emprendedor tenga la capacidad de comunicar sus ideas y sentimientos o defender sus legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar a su interlocutor, actuando desde un estado interior de autoconfianza, y no desde la emocionalidad negativa como es la de la ansiedad, la culpa o la rabia.

El emprendedor ha de ser buen comunicador, con aptitud para la oratoria, la relación con los medios y las redes sociales así se lo exigirán.

Persistencia, es una de las principales características que debe reunir el emprendedor. En mi libro “La Felicidad está en el Camino” dedico un capítulo a esta capacidad de mantenerse firme en tu propósito, reflejando varios casos de personas muy conocidas del mundo empresarial como Jac Ma, fundador de Alibaba, el Amazon chino, o Oprah Wingrey que nació en el seno de una familia pobre, fue madre soltera cuando era adolescente y se convirtió en la presentadora del talk show más popular de EE.UU; o Joanne Rowling, madre soltera cuyos libros fueron rechazados por 12 editoriales, hasta que una le dio la oportunidad y ahora su patrimonio asciende a más de 13.000 millones de euros tras publicar la serie Harry Potter; o Stephen King rechazado por 30 editoriales y luego recibió más de 30 premios literarios y tiene más de 90 películas basadas en sus libros; Tomas Alba Edison que realizó 1.000 intentos antes de inventar la bombilla, inventó el medidor eléctrico, el fonógrafo, y patentó más de 4.000 inventos por todo el mundo; o Walt Disney que fue despedido de un periódico por falta de creatividad y su primera empresa fue declarada en bancarrota, gracias a su perseverancia hoy conocemos a Mickey Mouse y la Compañía que lleva su nombre premiada con 32 premios Óscar.

Capacidad de aprendizaje, el mundo evoluciona a pasos agigantados y si queremos estar al día el emprendedor ha de estar en continua formación, no sólo normativa con respecto a su negocio si no de avances tecnológicos, forma de hacer (know how), métodos de la competencia, etc.

Trabajo en equipo, el emprendedor ha de ser un buen líder, ha de acompañar hacia el éxito a su equipo, ha de motivar e inspirar a sus colaboradores si quiere incrementar el crecimiento de su negocio. Como dice Tony Robbins “Los líderes son aquellos individuos que viven con creencias que les dan poder y que enseñan a otros a aprovechar sus capacidades, desplazando las creencias que les han limitado”.

Como ya vas intuyendo, el éxito en los negocios recae en ti tanto como en tus productos o en tu estrategia de marketing. Recae en gran medida en tu mentalidad. Concepto que desarrollaré en mi próximo artículo.

Víctor Román, Delegado de Delvalle IBC

Be First to Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.