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Para Alberto Alonso, la Feria de Valladolid, en todos sus eventos mira hacia Portugal, y entiende la Península Ibérica como un conjunto

La Feria de Valladolid Mira Hacia Portugal

El sector MICE (reuniones, incentivos, conferencias y eventos) tiene un impacto global de 299.000 millones de euros, según las magnitudes estimadas por Oxford Economics, y aportan 179.000 millones al PIB, generando 3,4 millones de empleos directos e indirectos. España fue el 2º país del mundo con más participantes en eventos empresariales.

La Feria de Valladolid es una referencia en la categoría de recintos de tamaño medio, de hecho, varios de sus certámenes son líderes en el segmento de su actividad y otros ocupan el segundo puesto en el ranking nacional.

Alberto Alonso, Director de la Feria de Valladolid, defiende la centralidad de la Península Ibérica en el sector MICE: “En todos nuestros eventos miramos hacia Portugal. Entendemos la Península Ibérica como un conjunto y aspiramos a que los profesionales lusos encuentren en Feria de Valladolid un aliado”

Según datos de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones, España fue el 2º país del mundo con más participantes en eventos empresariales. ¿A qué se debe este éxito?

Es la suma de varios factores: la profesionalidad y eficiencia de los profesionales que operamos en este sector y garantizamos la calidad de los eventos, a lo que se suman otros elementos de “software” que enriquecen la oferta, donde se incluyen la cultura, la enogastronomía, el clima… un viaje profesional a España incluye alicientes muy atractivos como pueden ser la relevancia de nuestros museos, las experiencias gastronómicas, la arquitectura o actividades al aire libre. Pero lo que realmente nos hace competitivos es el “hardware”, el núcleo del trabajo congresual.

En cualquier caso, Portugal no es un caso diferente a España, de hecho, desde aquí aprovecho para felicitar a Lisboa por haber alcanzado el segundo puesto en el ranking mundial de destinos MICE elaborado por ICCA.

Sin embargo, en su artículo de opinión “Liderazgo Invisible” publicado en el blog Puentia, menciona el sector MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones), como sector invisible. ¿Por qué?

El artículo fue redactado en la fase álgida del COVID-19 y hacía referencia a la poca visibilidad del terrible impacto que la pandemia causó en nuestro sector. Con más de 12.000 millones de euros de cifra de negocios, nuestra relevancia es desconocida, no solo para la sociedad en general sino también, y ello es más preocupante, para algunas administraciones.

En pandemia tuvimos varios ejemplos, nuestra actividad no se contemplaba en la regulación de actividades económicas, en unos casos se asimilaba a mercadillos callejeros y en otros a ferias de ganado y eso, en mi opinión, es un ejemplo de nuestra invisibilidad.

Revertir ese hecho es un reto en el que trabajamos a través de la Asociación de Ferias Españolas (AFE) y de forma conjunta con la Asociación de Palacios de Congresos de España, de hecho, este próximo mes de julio ambas entidades celebran sus respectivos congresos de forma conjunta, porque nuestras actividades se complementan, tenemos intereses comunes, problemas comunes y la colaboración siempre es positiva.

A pesar de la relajación de las medidas sanitarias, el covid-19 sigue existiendo. Si es cierto que hay que saber convivir con la pandemia, pero ¿está preparado el sector MICE para afrontar este tipo de situaciones extraordinarias?

Sin duda alguna. La recuperación de la actividad ha sido progresiva pero los eventos se han desarrollado con total seguridad. Los meses de inactividad obligatoria han sido meses de trabajo para adaptarnos a la nueva realidad, todos hemos desarrollado protocolos de actuación, instalado sistemas de control de aforos, medidas de control de temperatura, sistemas digitales para acreditaciones e inscripciones… Nosotros, en Feria de Valladolid, arrancamos la actividad en junio de 2021 con una feria para profesionales en el que hicimos test de antígenos a todos los participantes: expositores, visitantes, montaje, personal de feria, catering… a todos. Cabe remarcar que los participantes provenían de 16 países. Fuimos capaces de garantizar un escenario seguro desde el punto de vista sanitario y no hubo ningún problema.

Respondiendo a la pregunta, creo que el sector MICE y el sector ferial han demostrado su capacidad de adaptación y también su responsabilidad, por tanto, el mensaje no puede ser otro que confianza en el regreso a la normalidad.

¿Y los eventos llegaron para quedarse?

Lo creo firmemente. La reciente celebración del Global Exhibitions Day, el día mundial de las ferias promovido por la Unión Internacional de Ferias (UFI) ha puesto el foco en el valor insustituible de las ferias físicas y los eventos empresariales presenciales porque crean plataformas de crecimiento económico, porque contribuyen a establecer negocios, compartir conocimientos y, en definitiva, permiten hacer negocios.

Alberto Alonso – Director de la Feria de Valladolid

Los datos mundiales del sector arrojan datos muy interesantes: las ferias generan un impacto de 299.000 millones de euros, según las magnitudes estimadas por Oxford Economics, aportan 179.000 millones al PIB y generan 3,4 millones de empleos directos e indirectos. Unas cifras importantes para los “líderes invisibles”.

España cuenta con más de 40 recintos feriales con una superficie de más de 5.000m2. ¿Cómo se posiciona Feria de Valladolid en un sector de actividad tan competitivo?

Creo que, en general, estamos muy bien posicionados en la categoría de recintos de tamaño medio, de hecho, varios de nuestros certámenes son líderes en su segmento de actividad y otros ocupan el segundo puesto en el ranking nacional.

Antes hablábamos del parón pandémico y nosotros en esos dos años hemos creado seis nuevos certámenes, diría que somos el recinto que más ferias hemos lanzado al mercado en ese tiempo, son ferias de diferentes perfiles y contenidos, pero en cada una de ellas buscamos la excelencia, ofrecer a expositores y visitantes la mejor herramienta de negocio y los buenos resultados son los que al final te aúpan en los rankings.

Nuestra estrategia pasa por proyectar nuestras capacidades desde la innovación y la búsqueda de sectores de actividad que nos permitan diseñar eventos de alto valor añadido. En los últimos años hemos sido pioneros, a nivel mundial, de eventos para el enoturismo, las localizaciones audiovisuales o el comanufacturing. Eventos con modelos adaptados a cada una de las necesidades sectoriales y con clara vocación internacional.

En todos nuestros eventos miramos hacia Portugal. Entendemos la Península Ibérica como un conjunto y aspiramos a que los profesionales lusos encuentren en Feria de Valladolid un aliado

Alberto Alonso

¿Estar a 1 hora en AVE de Madrid es una gran ventaja?

Sí, porque nos acerca no solo a los mercados nacionales del sur, de levante sino también a los destinos internacionales, y muchas de nuestras ferias tienen vocación global. Son certámenes en los que participan profesionales de Europa y América y nuestra aspiración es llegar también a Asia. Para el viajero que cruza el mundo en avión un trayecto de 1 hora en tren no tiene relevancia alguna.

En cualquier caso, nuestra apuesta de desarrollo pasa por eventos boutique, que permitan a los participantes desconectar de la vorágine de las grandes ciudades y de la dificultad de esos destinos para hacer relevantes las convocatorias. Valladolid es una ciudad totalmente amigable con mucho que descubrir tanto en aspectos culturales como gastronómicos y enoturístico, y además, la ubicación de nuestro recinto permite que haya una gran oferta hotelera a “walking distance” lo que convierte la experiencia de asistir a un evento en algo mucho más humano y agradable.

Varios eventos organizados por Feria de Valladolid tienen una fuerte presencia portuguesa. Por ejemplo, en la Feria Internacional de Enoturismo (FINE) casi la mitad de los expositores eran portugueses ¿En qué radica este interés portugués?

En todos nuestros eventos miramos hacia Portugal. Entendemos la Península Ibérica como un conjunto y aspiramos a que los profesionales lusos encuentren en Feria de Valladolid un aliado. En FINE se aprecia muy bien esa cooperación, pero esto ocurre también, y desde hace muchos años, en Intur, la feria de turismo de interior. No solo porque el flujo de viajeros entre ambos países es importantísimo, también porque presentar ofertas conjuntas en el exterior sería beneficioso para ambos. Esta fue una de las cuestiones que se planteó en Intur, antes de la pandemia, cuando Portugal fue el destino internacional invitado.

¿Cuáles son los otros eventos de la Feria de Valladolid dirigidos al mercado ibérico?

Esta cooperación la extendemos a otros proyectos y sectores, como el agrícola y la industria de alimentación y bebidas, por ejemplo. Nuestra bienal de maquinaria agrícola, Agraria, recibe expositores y visitantes de Portugal y nuestra intención es afianzar ese vínculo y reeditar el resultado que hemos tenido en las ferias dedicadas al cultivo del viñedo, Agrovid, y SIEB, el salón de equipamiento para bodegas que, en su primera edición, celebrada el pasado mes de marzo, contó con varias firmas portuguesas y un buen número de visitantes. Y recientemente hemos firmado un acuerdo de colaboración con PortugalFoods para un nuevo evento ferial que celebraremos en junio de 2023, Manufacturing Partners.

Y a todo ello sumamos nuestro primer acuerdo con un operador internacional, una empresa portuguesa, Zest, con quien hemos celebrado la primera edición del Salón del Automóvil Híbrido y Eléctrico. Ha sido una experiencia muy positiva que tendrá continuidad el próximo año; Zest es un gran aliado, con un exhaustivo conocimiento del sector, dado que organizan las ferias de Lisboa y Oporto desde hace varios años, y el resultado ha sido realmente satisfactorio.

La Feria de Valladolid también cuenta con su propio embajador portugués. ¿Cuáles son las ventajas de tener un representante en tierras portuguesas?.

Paulo Amorim es la cara y el alma de Feria de Valladolid en Portugal. Es un gran conocedor de la realidad lusa, en especial del mundo del vino y el turismo, y nuestra relación nació con la primera edición de FINE, pero se ha ido ampliado a proyectos como los que hemos comentado antes.

En cuanto a la cooperación hispano-portuguesa en el sector MICE, ¿qué queda por hacer?

Creo que hay margen para hacer muchas cosas, tenemos un ejemplo magnífico con el proyecto de cooperación que lidera el Ayuntamiento de Valladolid en torno al vino, la V Atlántica, en la que se participan las ciudades de Oporto/Vila Nova de Gaia, Logroño y Burdeos. Bajo el hilo común de la cultura del vino, la historia, la gastronomía, el paisaje… estas cuatro ciudades van a desarrollar interesantes iniciativas transversales.

¿No existe la tentación de estar también en Portugal, como es el caso de ARCO Madrid, ARCO Lisboa?

Algunas de nuestras ferias podrían celebrarse en Portugal, sin duda alguna, pero ahora mismo no puedo concretar detalles sobre esa posibilidad que esperamos sea una realidad en un futuro próximo.

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