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El Día Nacional de Rumanía animado por Violoncellissimo

Cientos de invitados al Día Nacional de Rumanía se volvieron musicales, apreciando el virtuosismo y el mensaje universal transmitido por la orquesta Violoncellissimo, bajo la batuta del maestro Marin Cazacu. El modelo de la música hace posible un afecto comunitario positivo frente a los ánimos crispados y el ruido insustancial. A través de la magia de la música, fue celebrado la belleza de la diversidad y la importancia de la colaboración entre España y Rumanía.

La Embajada de Rumanía, junto con el Consulado General y el Instituto Cultural Rumano, organizó el 28 de noviembre en Madrid un concierto extraordinario con motivo del Día Nacional de Rumanía, en presencia del Decano del Cuerpo Diplomático, el Nuncio Apostólico, el Presidente del Senado español, Pedro Rollán Ojeda, el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el secretario de Estado del Ministerio español de Asuntos Exteriores, Francisco Navarro, la coordinadora de la Presidencia española del Consejo de la UE, Aurora Mejía, el consejero militar del Rey de España, Emilio Juan García Cirugeda, así como numerosos representantes del cuerpo diplomático acreditado en España y representantes de la comunidad rumana. También asistieron al acto representantes del Parlamento rumano, de la Secretaría General del Gobierno en Bucarest y de la Casa Real española.

El ambiente fue muy especial y el Teatro Fernando de Rojas del imponente edificio del Círculo de Bellas Artes, en el corazón de la capital española, registró un lleno absoluto.

Además de conmemorar la Fiesta Nacional de Rumanía, el acto tuvo un fuerte mensaje político-diplomático, celebrando los 10 años de asociación estratégica entre Rumanía y España, agradeciendo a España su presidencia del Consejo de la Unión Europea. La relación entre ambos países se ha desarrollado de forma ejemplar en la última década, con colaboraciones policiales, de defensa y comerciales, pero la columna vertebral de esta excelente colaboración sigue siendo la comunidad rumana en España.

Con las palabras de Salvador de Madariaga, el embajador ha transmitido un fuerte mensaje europeísta subrayando que: “Europa ya es un cuerpo, pero aun no es una conciencia. En una pluralidad de búsquedas de un equilibrio en el mundo, nuestro horizonte se llama Europa. La Unión Europea han reunido las banderas de los estados que en la historia pasada han sido beligerantes. Por esto, la UE es la brújula del nuestro destino. Hay que fortalecer e invertir en el fomento de la conciencia europeísta y en la educación que forja nuestra identidad espiritual y cultural.”

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