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Costa Rica, un Socio Confiable

La construcción de confianza es un proceso que toma tiempo y requiere algunas características especiales, en relaciones internacionales ganar confianza es un arte que se construye a base de intención, coherencia, resultados y constancia.

La intención se vincula con lo que se quiere hacer o lograr, los objetivos y los principios que rigen la conducta. La coherencia se relaciona con hacer y actuar según se dice y la construcción de capacidades de acuerdo con la intención. Por su parte, los resultados son la forma de constatar que lo que se ofreció o se acordó, se cumplió efectivamente. Finalmente, la constancia se relaciona con mantener a través del tiempo, la intención, la coherencia y los resultados, convertirlos en una forma de vida.

En relaciones internacionales la construcción de confianza es indispensable en los procesos multilaterales y en las relaciones bilaterales, para generar procesos sólidos de desarrollo conjunto. En esta línea, podemos afirmar que, las decisiones que Costa Rica ha tomado en sus 200 años de vida independiente, las cuales nos han moldeado como sociedad y como país, nos han dado un nombre en lo que a política exterior se refiere. Costa Rica es, definitivamente, un socio confiable.

Podemos mencionar cuatro de estas decisiones históricas que explican la formación de Estado Social de Derecho sobre el que se sustenta hoy Costa Rica. La primera es la reforma educativa del siglo XIX que estableció la educación pública, obligatoria y costeada por el estado, entendiéndola como un elemento central para el desarrollo de toda sociedad, a lo que se sumó en 1940 la fundación de la Universidad de Costa Rica.  La segunda, es la promulgación de las Garantías Sociales y su incorporación a la Constitución Política, lo que permitió la creación de la Caja Costarricense del Seguro Social, que es la institución que hace posible que Costa Rica tenga un sistema de salud público, tripartito, universal y solidario y que constituye, en gran medida, la base de nuestra paz social, la tercera es la abolición constitucional de las fuerzas armadas hace 75 años lo que ha permitido el direccionamiento de mayores recursos a la inversión social. La cuarta, es la apuesta por la conservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible, iniciando con la decisión de revertir la tasa de deforestación y la creación del sistema de parques nacionales en la década del 70, permitiendo que actualmente el 25% del territorio nacional sea área protegida, sumado a la decisión de descarbonizar la economía, eliminando la dependencia de los combustibles fósiles, contenida en el Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050.

Volviendo a los elementos necesarios para la construcción de confianza, podemos decir que Costa Rica manifestó su intención y, mediante la coherencia de sus acciones, logró resultados, que pudieron ser apreciados por sus pares, manteniendo constancia en su empeño aún en tiempos complejos y de crisis, por ejemplo, en momentos de guerra, en la administración del fenómeno de la migración, durante la crisis del COVID-19, en la relación medio ambiente – desarrollo, como se desarrollará a continuación:

Durante las décadas de guerras civiles en Centroamérica, Costa Rica tuvo un papel relevante en la negociación de la paz en la región a través de los Acuerdos de Paz de Esquipulas I (1986) y II (1987), motivo por el que se le reconoció al entonces presidente, Oscar Arias Sánchez, con el Premio Nóbel de la Paz.

Los principios de políticas exterior y nuestro proceder en el concierto de las naciones, se han mantenido incólumes a través de las décadas, por ello el nombre de Costa Rica se vincula a la estabilidad, a la paz, al estado de derecho, al respeto por los derechos humanos, al respeto genuino por el medio ambiente y al compromiso con el desarrollo sostenible

Adriana Bolaños, Embajadora de Costa Rica ante el Reino de España

Desde entonces, Costa Rica ha defendido sistemáticamente la paz, el desarme y la no proliferación y ha sido líder en la negociación de tratados en la materia como el Tratado de Comercio de Armas (ATT por sus siglas en ingles) que regula el comercio internacional de armas convencionales, el Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares aprobado en el 2017 por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas, cuya mesa negociadora fue liderada por Costa Rica y que constituye el primer tratado multilateral sobre armas nucleares adoptado en los últimos 20 años. También el país ha impulsado activamente el Derecho a la Paz mediante el liderazgo de Grupo de Trabajo Intergubernamental de Composición Abierta del Consejo de Derechos Humanos de Ginebra, que dio como resultado la adopción de la Declaración sobre el Derecho a la Paz con el apoyo de la sociedad civil.

Actualmente Costa Rica aboga también por nuevos marcos de gobernanza en materia de ciberseguridad, ciberdelincuencia e inteligencia artificial, relacionados con la regulación internacional de los sistemas de armas autónomas.

En retos tan importantes como lo ha sido la administración de los flujos de migrantes que pasan y permanecen en nuestro territorio, el país ha hecho un esfuerzo significativo para administrarlos de manera ordenada, segura y respetuosa de la dignidad de las personas. Más del 11% de nuestros habitantes, equivalente a medio millón de personas, son migrantes y según datos del ACNUR de estos, 270.000 son refugiados (2023). Como país de renta media, nuestros recursos son limitados por lo que reiteradamente se hace un llamado a la comunidad internacional para que apoye el abordaje de la situación mediante cooperación internacional y de una distribución justa de los recursos basadas en las necesidades de los países.

La crisis del COVID-19, que puso a prueba a gobiernos e instituciones de todo el mundo, fue abordada en Costa Rica mediante la articulación interinstitucional de todo el engranaje del Estado para la protección de la vida de las personas. Así el 23 de diciembre de 2020 se recibieron las primeras vacunas y el 24 de diciembre se inició la vacunación, logrando inocular a la población con gran celeridad. Posterior a la crisis de salud pública vino el reto de la recuperación económica, en este sentido, Costa Rica abogó por no ceder a la tentación de la recuperación económica a cualquier costo, sino que la recuperación debía ser verde, sostenible e inclusiva.

Costa Rica cree que es posible fomentar el desarrollo y proteger al medio ambiente simultáneamente, por ello hemos integrado la Coalición de la Alta Ambición 30×30 que busca proteger el 30% de la superficie terrestre y oceánica del planeta para el año 2030. Costa Rica es pionera en revertir la deforestación mediante nuestros programas de pagos por servicios ambientales.

En el año 2025 Costa Rica y Francia serán coanfitriones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Océano, en aras hacer un llamado de alerta por la salud del océano y por un compromiso de gobernanza encaminado a la protección de sus recursos. El 7 y 8 de junio de 2024 Costa Rica organizará un evento de alto nivel a fin de elevar el nivel de ambición en las acciones por el océano. En este mismo tema, firmamos el “Acuerdo relativo a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina fuera de la jurisdicción nacional” e impulsamos una prórroga precautoria al inicio de la explotación de minerales de los fondos marinos en áreas internacionales.

Los principios de políticas exterior y nuestro proceder en el concierto de las naciones, se han mantenido incólumes a través de las décadas, por ello el nombre de Costa Rica se vincula a la estabilidad, a la paz, al estado de derecho, al respeto por los derechos humanos, al respeto genuino por el medio ambiente y al compromiso con el desarrollo sostenible.

Somos ese socio confiable con el que se puede trabajar y crecer en conjunto.

Fuentes:

Adriana Bolaños Argueta es abogada de profesión, trabajó cinco años en el Banco Central y cinco años en la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano. Se incorporó a la carrera diplomática de Costa Rica en el año 2001, ejerciendo cargos en el servicio exterior en
Quito, Ecuador; San Juan, Puerto Rico; Bruselas, Bélgica y Paris, Francia. En el servicio interno ha ocupado cargos, entre otros, como Jefe del Departamento de Inmunidades y Privilegios, Jefe del Departamento Diplomático, Directora de Cooperación Internacional, Directora General de Política Exterior y Viceministra del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto para Asuntos Bilaterales y Cooperación Internacional. Fue nombrada Embajadora de la República de Costa Rica ante el Reino de España a partir del primero de julio del 2023, cargo que ocupa actualmente.

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