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Asturias: De Paraíso Natural a Paraíso Empresarial

Esta semana hemos entrevistado al Senador Pablo González sobre las perspectivas de desarrollo económico y social en el Principado de Asturias, identificando que sus principales debilidades son el envejecimiento, el éxodo juvenil y la pérdida de talento. Para vencer esas debilidades el Senador Pablo González quiere una mayor contribución de la diáspora asturiana: “deben de ser uno de nuestros grandes ‘lobbies’, deben de vender la “marca Asturias” allá donde estén. Pero para que eso ocurra es necesario que recuperen la confianza en el futuro de su tierra, que vean que desaparecen aquellas condiciones que les empujaron a marcharse.”

¿Cuáles considera usted que son los principales impulsores del desarrollo social y económico en Asturias?

Hace más de dos siglos que los países occidentales sabemos que el motor de la sociedad es la suma de los esfuerzos de todos y cada uno de nosotros. Asturias no es una excepción, sin embargo, la menguante población activa y el permanente éxodo juvenil nos está lastrando desde hace años. Hay que recordar que la mitad de las personas en edad de trabajar ni siquiera lo intentan, y en los últimos 20 años, la mitad de los jóvenes entre 20 y 40 años se han ido. Si somos capaces de revertir esta situación, sin duda recuperaremos la confianza en un futuro próspero.

¿Cómo visualiza el papel del Senado en la promoción de políticas que fomenten el desarrollo sostenible en la región?

El Senado es la cámara territorial, donde están representados todos los españoles y también todas las Comunidades Autónomas, por eso tiene un especial protagonismo en el desarrollo regional. Pero es que además, en el Senado es más sencillo (siempre lo fue) tener una mayoría parlamentaria que de estabilidad y continuidad a los proyectos políticos.

Por eso el Senado es la Cámara desde la que podemos insistir en propuestas de mejora de nuestra tierra, propuestas que nos ayuden a quitarnos trabas y frenos, que nos den nuevas oportunidades para competir mejor. El futuro de los territorios pasa por competir en un mercado global, y para eso debemos de tener altura de miras y creer en las personas.

¿Cuáles son las potencialidades clave de Asturias para atraer inversión y promover el crecimiento económico?

Tenemos una tradición industrial muy arraigada, y aunque el peso del sector hoy en día sea menor que el de hace años, el conocimiento acumulado de las empresas y de los trabajadores es una ventaja indudable.

Nos falta terminar las obras públicas estratégicas de la región, aquellas que rebajan los costes de conectarnos con los mercados globales (por ferrocarril, por mar, digitalmente…), ya hay mucho dinero invertido, hace falta terminar los proyectos.

Gijón

¿Qué medidas propondría para fomentar la colaboración entre el sector público, el privado y la sociedad civil en la búsqueda de soluciones integrales?

Yo creo que todos debemos de arrimar el hombro, y lo que hace falta es creer en los empresarios competitivos, en aquellos que se arriesgan y lo dan todo. Para hacerlo, la administración pública tiene que abandonar la obsesión del control sobre todos los pasos que dan las empresas. Esa colaboración público-privada tiene que basarse en la confianza y en el “dejar hacer”, en el creer y ayudar a quienes arriesgan su patrimonio.

Asturias ya es un paraíso natural, ahora debemos de convertirnos en un paraíso empresarial altamente atractivo para los inversores.

¿Cómo se puede contribuir para acelerar la digitalización en Asturias y aprovechar las tecnologías emergentes para estimular la economía?

De la digitalización podemos esperar muchas cosas, pero a nosotros sólo nos valen aquellas que permitan a las empresas transformar sus procesos para hacerlos más productivos, a la administración flexibilizar los servicios públicos para acercarlos a los ciudadanos, y a las personas mejorar la formación para aumentar sus competencias. La digitalización es una oportunidad para competir mejor que el resto de territorios, para ser más atractivos.

¿Cuáles son, a su juicio, las debilidades más urgentes que enfrenta Asturias en términos de desarrollo social y económico?

El envejecimiento, el éxodo juvenil y la pérdida de talento. Sin duda.

Asturias ya es un paraíso natural, ahora debemos de convertirnos en un paraíso empresarial altamente atractivo para los inversores

Pablo González, Senador

¿Cómo abordaría el problema de la despoblación en la región y cuáles serían sus propuestas para revertir sus efectos?

Las personas quieren vivir donde puedan ganarse la vida cada vez mejor, donde exista la esperanza de que los hijos se la ganen mejor que los padres, o donde los inversores quieran invertir porque confían en hacer negocios y ganar dinero. Si somos capaces de convertir Asturias en ese destino, habremos revertido el problema de la despoblación.

¿Qué medidas específicas propondría para frenar la despoblación en Asturias y revitalizar las áreas afectadas?

Hay que conseguir inversiones empresariales – industriales y competitivas-, que se instalen en las zonas con mayores problemas demográficos. Pero hay que conseguirlas siendo atractivos para esos proyectos empresariales por las condiciones de funcionamiento que ofrecemos, siendo atractivos en fiscalidad, en simplificación administrativa y en seguridad jurídica. Como norma general, huyamos de las subvenciones.

¿Cuál es su perspectiva sobre la contribución de la diáspora asturiana al desarrollo de la región?

Es crucial no renunciar a su aportación, representan el talento con raíces en nuestra región, algo muy valioso. Deben de ser uno de nuestros grandes ‘lobbies’, deben de vender la “marca Asturias” allá donde estén. Pero para que eso ocurra es necesario que recuperen la confianza en el futuro de su tierra, que vean que desaparecen aquellas condiciones que les empujaron a marcharse. Si lo conseguimos, la diáspora será seguirá siendo diáspora porque quiera serlo, voluntariamente, pero no por obligación. Volverán a confiar en el futuro de Asturias allá donde estén.

¿Existen políticas específicas para involucrar a la diáspora en proyectos que impulsen el desarrollo económico y social en Asturias?

Tienen que ser parte de la solución, aportando su punto de vista y sus soluciones a los problemas de una Asturias decadente que los expulsó, tienen que ver políticos comprometidos y creíbles en esa transformación virtuosa de Asturias. Si logramos esto, ellos serán los mejores embajadores del despertar asturiano.

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