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El Cambio Climático Podría Desenterrar los Desechos Nucleares de la Guerra Fría

Según un reporte federal estadounidense el incremento de las temperaturas globales que esta ocasionando el derretimiento del hielo del Ártico y el aumento del nivel del mar, podría alterar los desechos nucleares de la época de la Guerra Fría enterrados por Estados Unidos hace más de 40 años.  Los desechos dañinos se encuentran enterrados bajo  sitios viejos de pruebas de armas nucleares que podrían ser desenterrados en menos de 80 años si las emisiones de gases de efecto invernadero, que produce el cambio climático, permanecen al ritmo actual. En múltiples ubicaciones de pruebas en todo el mundo, el ejército americano denotó armas nucleares atmosféricas o bombas de hidrogeno y luego trato de limpiar los residuos radioactivos colocándolos  en contenedores cubiertos con una tapa de concreto, pero la crisis climática podrá desenterrar estos residuos nucleares, implicando consecuencias irreversibles para todos los habitantes del planeta.

El crecimiento de temperaturas podría provocar la difusión de la contaminación radiactiva de estos lugares donde se ensayaron las pruebas de este tipo de armas en los próximos años. Este dato se publicó en un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental que se encarga de analizar lo que queda de los restos nucleares en sitios críticos encontrados en el  Océano Pacifico, Groenlandia y España.[1] En el caso específico de Groenlandia, los contaminantes químicos y el líquido radiactivo que quedaron de una planta de energía nuclear en una base de investigación militar americana con el nombre de “Camp Century”, quedaron congelados en capas de hielo. Sin embargo, este hielo se ha ido derritiendo con el paso del tiempo y en las próximas décadas, podrá desaparecer.[2] La capa de hielo se ha derretido en una velocidad mucho más rápida de lo que se estimaba. De hecho, un estudio publicado en el 2023 reportó que la perdida de hielo en el Ártico es lo que más contribuye al aumento global del nivel del mar. “Cada década desaparece casi el 13% del hielo marino del Ártico y, en los últimos 30 años, el hielo  más antiguo y grueso del Ártico se ha reducido en un sorprendente 95%.”[3] Si las emisiones se continúan acrecentando, el Ártico podría quedarse sin hielo para el 2040. Esta noticia generó preocupaciones a los países más cercanos de la zona y es por eso que Dinamarca ha instituido un seguimiento permanente de la capa de hielo en la región.

Los desechos nucleares de la época de la Guerra Fría que están por reaparecer deberán de alarmar a la comunidad internacional ya que sus efectos son trascendentales e irreversibles. Es por este motivo que el cambio climático se tiene que atender y estudiar con más determinación y detalle

Mientras que en las Islas Marshall la Capula de Runit, una estructura con forma de semiesfera utilizada para encapsular material radioactivo entre 1946 y 1958, podría verse alterada si el nivel del mar persiste en aumentar. Este ataúd nuclear,  “recubre al menos 73,000 metros cúbicos de material radioactivo, incluyendo plutonio-239, una de las sustancias más toxicas del planeta.”[4] Estados Unidos realizó más de 65 pruebas de armas nucleares en las Islas Marshall durante más de 20 años, de acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos. La gran parte de las pruebas fueron en preparación por si se aproximaba una Tercera Guerra Mundial según William Roy, profesor de ingeniería nuclear, de plasma y radiología en la Universidad de Illinois.  Hasta la fecha, se conservan desacuerdos y disputas entre los funcionarios de las Islas Marshal y el Departamento de Energía de Estados Unidos sobre los posibles riesgos que representan los desechos nucleares. Por un lado, el Departamento de energía considera que los peligros para la salud humana en las Islas Marshall son pequeños pero las comunidades indígenas que residen allá están preocupadas por las consecuencias que puede conllevar el cambio climático como, por ejemplo, la movilización de la contaminación radiológica, agua dulce y las fuentes de alimentación. Aunque el ejercitico estadounidense organizó misiones de limpieza en la isla en su debido momento, no tomaron en cuenta los cambios ambientales a largo plazo.

El sitio de la coalición en el aire de 1966 entre dos aviones de defensa de Estados Unidos (uno  con una bomba de hidrógeno) sobre el mar Mediterráneo y alrededor de Palomares, frente a la costa de España, sobrepasó los estándares de la Unión Europea para la contaminación radiactiva. En el 2015, Estados Unidos y España firmaron un acuerdo de limpieza que consideraba el traslado de tierra contaminada a Estados Unidos.[5]  A pesar de que expertos coinciden en que los residuos no representan una amenaza instantánea para la comunidad, se debe de contemplar que, si los desechos se escapan de los contenedores, podrán tener una consecuencia para el mundo marino.

En nuestro tiempo, el cambio climático nos enfrenta con problemas inmediatos que  comprometen nuestra salud, y amenazan la vida misma. Entre estas las cadenas alimenticias, disminución de la biodiversidad y la calidad de agua. Los desechos nucleares de la época de la Guerra Fría que están por reaparecer deberán de alarmar a la comunidad internacional ya que sus efectos son trascendentales e irreversibles. Es por este motivo que el cambio climático se tiene que atender y estudiar con más determinación y detalle. 

Alide Flores Urich Sass


[1] https://www.gao.gov/assets/870/865798.pdf

[2] https://www.portalambiental.com.mx/sabias-que/20230405/la-capa-de-hielo-de-groenlandia-se-acerca-a-un-punto-de-fusion-sin-retorno

[3] https://www.worldwildlife.org/descubre-wwf/historias/seis-maneras-en-que-la-perdida-del-hielo-del-artico-nos-afecta-a-todos

[4] https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-48319829

[5] https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/01/130116_espana_palomares_bomba_perdida_cch

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