Pulsa «Intro» para saltar al contenido

La Nueva y Polémica Ley de Seguridad de Hong Kong

El martes 19 de marzo de 2024, el Parlamento local de Hong Kong voto por unanimidad una nueva ley sobre la seguridad nacional que respalda la cadena perpetua para delitos de traición, espionaje, sabotaje e insurrección. El veredicto amplía la ley impuesta por el gobierno comunista chino, como consecuencia de las numerosas manifestaciones a favor de la democracia en el territorio que supuestamente goza de “alto grado de autonomía”, que Reino Unido devolvió a China en 1997. La notica alarmó a la comunidad internacional a tal grado que  Estados Unidos, las Naciones Unidas (ONU), Japón y el Reino Unido se pronunciaron contra la ley sobre seguridad nacional ya que dañará más los derechos y libertades en la ciudad.

Desde hace dos décadas, la agenda de las autoridades pro-Pekín tenía como prioridad aprobar este proyecto de ley. El primer fracaso ocurrió en el 2003 cuando los ciudadanos de Hong Kong organizaron protestas masivas en contra de esta imposición. Se reportó que “medio millón de ciudadanos salieron a las calles y se enviaron más de 90,000 alegatos al texto durante un periodo de consulta de tres meses, lo que obligo a las autoridades a dar marcha atrás.”[1] La administración encabezada entonces por Tung Chee-Hwa se deshizo de la propuesta y también hizo que se retirara su ministra de seguridad. Sin embargo, el gobierno actual asegura que la publicación formal del Articulo 23, que “dispone que el gobierno apruebe legislación con carácter local para la persecución de siete delitos: traición, secesión, sedición, subversión contra el gobierno central, robo de secretos de Estado, actividades políticas por parte de entidades u organismos políticos extranjeros en el territorio, y establecimiento de vínculos y organismos políticos del territorio y entidades u organismos políticos extranjeros”[2], cuenta con un apoyo de más del 95% , según una consulta pública. Por supuesto, esta cifra está en duda.

Algunos funcionarios públicos de alto nivel como el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Cameron y el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, han criticado y alegado que esta política les otorgará a las autoridades otro instrumento para reprimir todavía más a los disidentes y llevará la represión al siguiente nivel. Por ejemplo, bajo la versión de 2024, el Articulo 23 permite que los juicios se promuevan a puerta cerrada y le asigna a la policía el poder de detener a sospechosos hasta durante 16 días sin cargos. A su vez, prevé aplicar cadena perpetua  por infracciones como traición o insurrección. Mientras que  el espionaje  y los  ciberataques pueden tener una condena hasta 20 años de cárcel.

Es importante enfatizar que el Consejo Legislativo de Hong Kong, quien debatió el texto de forma acelerada,  cuenta con 89 miembros y ninguno forma parte de la oposición. Desde el 2020, al menos 260 personas han sido arrestadas bajo esta ley y se espera que el Articulo 23 venga con más fuerza. Por supuesto que este dato intranquiliza a la comunidad internacional pero lo que les puede agobiar  aún más es cómo la autonomía de Hong Kong ha sido debilitada a lo largo de los años por la intervención del Partido Comunista de China, partido gobernarte de China. Esta nueva ley le quita ciertas garantías judiciales que gozaba Hong Kong desde 1997. Ahora la ley se asimila más a la legislación de China continental, arrebatando la soberanía del territorio hongkonés.

Alide Flores Urich Sass


Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *