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Málaga: Una Historia Consular Rica y Diversa

Desde su nombramiento como Cónsul Honorario de Portugal en Málaga, Rafael Pérez Peña ha trabajado incansablemente para fortalecer los lazos entre Portugal y Málaga, facilitando servicios consulares, promoviendo la cultura portuguesa y apoyando a la comunidad lusa residente en Málaga.

Además de su actividad consular contemporánea, Málaga posee una historia consular rica y diversa, que refleja su papel como un importante centro de comercio y cultura en el Mediterráneo. A lo largo de los siglos, numerosos países han establecido consulados en Málaga, reconociendo su importancia estratégica y su dinamismo económico. Esta tradición consular ha contribuido al desarrollo de la ciudad como un crisol de culturas y un puente entre diversas naciones.

¿Cómo surgió la oportunidad de convertirse en cónsul honorario de Portugal en Málaga?

A raíz del cambio de gobierno en Venezuela auspiciado por el coronel Chavez en 1999 y previendo una apertura más social del país, solicité en 2001, como sobrino del último cónsul de Venezuela en Málaga (1960), ser designado cónsul honorario de Venezuela en Málaga, cuando en esos momentos era delegado para Andalucia de la Cámara de Comercio de Portugal en España. A raíz de que comunicase mi solicitud a João Flores, presidente de la Cámara, éste lo trasladó a Antonio Martins da Cruz, embajador de Portugal en Madrid, quien contactó conmigo para proponerme reaperturar el consulado de Portugal en Málaga, cerrado desde 1975, y ser nombrado cónsul honorario del mismo, honor que acepté, siendo designado para el puesto en 2002.

¿Cuáles son sus principales responsabilidades y labores como cónsul honorario?

Un cónsul debe ser ante todo coherente, mesurado, políticamente correcto, sencillo y tolerante. Su discurso debe ser bondadoso, empático y su comportamiento en la vida será consecuente con ese discurso. El ser nombrado cónsul honorario es un honor que el país le hace y generalmente carece de retribución económica, asumiendo personalmente los gastos inherentes al consulado honorario. Un cónsul honorario se diferencia de uno de carrera en que no es funcionario del país al que representa. La principal función de un cónsul honorario es representar al país que le ha designado ante las autoridades locales, así como asistir -en el amplio sentido del término- a los ciudadanos nacionales que viven en la circunscripción determinada. Básicamente ejerce de enlace administrativo, económico, cultural e idiomático, entre el país que representa y en el que desarrolla su labor.

 ¿Cómo describiría el estado actual de las relaciones institucionales entre Portugal y Málaga?

Desde el siglo XVIII Portugal ha tenido un consulado en la provincia de Málaga. Hoy día Málaga es la provincia andaluza con mayor número de residentes portugueses, por encima de Huelva o Sevilla. Con Portugal se comparten relaciones comerciales, culturales e históricas. Se trata de un país hermano con el que también se realizan proyectos de gran calado. El clima de colaboración existente entre la provincia de Málaga y Portugal tiene su principal reflejo en materia tecnológica y turística, sin olvidar la importancia de las continuas misiones comerciales en las que participan numerosas empresas malagueñas. Portugal para Málaga es un país preferente sobre todo en la relación existente entre sus Parques Tecnológicos. Numerosas empresas de innovación del sistema malagueño, la mayoría de ellas del Parque Tecnológico, tienen relaciones internacionales con diversa entidades y empresas de Portugal, como son los casos de GlobalStar, consultora tecnológica especializada en el mundo del Blockchain o el de Lynka, empresa de ingeniería especializada en telecomunicaciones, entre otras.

¿Podría hablar sobre el estado de las relaciones comerciales y económicas entre Portugal y Málaga? ¿Hay algún proyecto o iniciativa destacada en este ámbito?

Una forma de describir el estado de relaciones comerciales y económicas entre Portugal y Málaga, nos obligaría a retrotraernos a los últimos 20 años, pudiendo considerarse éstos como “las décadas prodigiosas” de la inversión portuguesa en Málaga. En estos años Portugal, sin ninguna duda, ha sido probablemente el país que más ha invertido en Málaga, buena muestra de ello han sido las inversiones realizadas por Sonae (Centro de Ocio Plaza Mayor), Worten (electrodomésticos), Cafés Delta, Museo del Automóvil y de la Moda, Grupo Gaetano (Ciudad del Automóvil Ibericar), la aerolínea Portugalia, las gasolineras Galp, Mercadoria (cerámica) o De Nata (pastelería), entre otras. Portugal ha conseguido impulsar su economía muy rápidamente, trasladando estabilidad política y confianza a los inversores, a lo que ha sumado un gran compromiso entre el sector público y privado. Un impulso en el que el turismo y la cultura, han tenido mucho que ver, ya que el destino lusitano se ha convertido en uno de los más demandados de los últimos años. En este sentido es significativo el paralelismo con la evolución de Málaga como destino económico, cultural, turístico y tecnológico. En los últimos años, sobre todo a raiz de la crisis vírica, el tráfico de turistas hacía ambos lados de la frontera ha crecido de manera sustancial. Ello ha motivado que una pléyade de empresas malagueñas haya optado por expandirse internacionalmente, siendo Portugal el destino prioritario, tales como Aertec (ingeniería), Isofotón, Mayoral, Novasoft o las agroalimentarias, Conservas Ubago, Famadesa, Trops (tropicales) o Hutesa.  Como puede verse, el abanico de las relaciones entre Portugal y Málaga es muy amplio y en sectores muy diversos. Las empresas andaluzas, entre ellas las malagueñas, se están dando cuenta de que Portugal es una plataforma magnífica para saltar a Brasil y a las excolonias portuguesas africanas, países emergentes al que comercialmente tenemos olvidados y que poseen gran cantidad de materia prima que estan actualmente en plena ebullición.

Málaga

¿Qué papel desempeña la promoción cultural en las relaciones entre Portugal y Málaga? ¿Hay eventos o actividades culturales que promuevan el intercambio cultural?

Como habitualmente asociamos la lengua a la materia cultural, se nos olvida el valor sustantivo, concretamente económico, que tienen los idiomas. Piénsese que, para Gran Bretaña, la enseñanza del idioma extranjero está a muy poca distancia de lo que le aporta el petróleo del Mar del Norte. Los economistas distinguen, al menos tres funciones de la lengua: la lengua como mercado; la lengua como soporte de comunicación y creación y la lengua como idioma para el comercio. En este sentido, Andalucia ha implantado en su sistema educacional el programa “José Saramago” que ofrece a los estudiantes de secundaria el portugués como segunda lengua extranjera. No obstante, el valor de la lengua portuguesa no depende tanto de su peso demográfico o de políticas aisladas, lo realmente determinante son las relaciones a las que dan lugar: científicas, económica, sociales y muy especialmente culturales. En este sentido, los progresos realizados en la aproximación entre Portugal y Málaga, son visibles en el fortalecimiento de la cooperación cultural bilateral que prácticamente se ha duplicado en los últimos 20 años. Málaga es la provincia con el mayor número de residentes portugueses de Andalucía. En su Escuela Oficial de Idiomas se creó el primer departamento del idioma portugués en 1997. En 2002 se reaperturó el consulado de Portugal en la provincia. Anualmente se celebra el Día Nacional de Portugal, habiendo celebrado así mismo este año el 50º Aniversario de la Revolución de los Claveles. De igual modo, artistas portugueses de gran renombre como Cuca Roseta, Ana Moura o el llamado “Rey del Fado”, Camané, son asiduamente requeridos para los festivales musicales de Málaga. Recientemente el Museo Picasso de Málaga organizó una exposición de Paula Rego, artista que redefinió el arte figurativo, revolucionando la representación de las mujeres. A la inauguración de la misma, acudió el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa. El propio embajador en Madrid, João Mira-Gomes, en su último viaje a Málaga, visitó la Escuela de Hostelería “La Cónsula” así como el Parque Tecnológico de Málaga. 

El Cuerpo Consular de Málaga esgrime con orgullo que desde sus orígenes ha sido y sigue siendo adalid de las diversas culturas en nuestra provincia. Su labor fundamental durante siglos ha sido fiel reflejo de su entrega y constancia en labores sociales, culturales, económicas y humanitarias

Rafael Pérez Peña

¿Qué iniciativas está llevando a cabo para fortalecer los lazos entre Portugal y Málaga en su papel de cónsul honorario?

Portugal y Málaga disfrutan de unas relaciones intensas y privilegiadas, favorecidas por diversos factores como nuestra pertenencia al mercado interior, nuestra similitud cultural y nuestro alto grado de visión mutua. Ambos territorios continúan avanzando en el camino de la internacionalización, con una base empresarial resiliente para afrontar nuevos retos y seguir contribuyendo al crecimiento económico y la creación de empleo. Son sociedades vibrantes con una clara vocación internacional. Por ello, en línea con una intensa relación económica, una de las principales misiones de este consulado es seguir reforzando la cooperación entre Málaga y Portugal, contribuyendo con ello al creciente dinamismo de las relaciones económicas, culturales y sociales. Para ello, seguiremos implementando la colaboración pública privada como objetivo estratégico para optimizar el posicionamiento de Portugal en Málaga y de Málaga en Portugal, apostando por fórmulas que nos lleven a una vía de progreso y convergencia, forjando alianzas para continuar creciendo juntos. Una muestra de ello es el incremento de la movilidad bidireccional de estudiantes, investigadores y profesorado, así un mayor apoyo a la investigación y la transferencia del conocimiento en líneas estratégicas que sean de interés común para las universidades y parques tecnológicos lusos y malagueños que conformarán la alianza que está gestándose. Igualmente es una prioridad para este consulado, apoyar los retos de la creación de valor de las pequeñas y medianas empresas portuguesas y malagueñas, en base a sus tres ejes de crecimiento, digitalización, sostenibilidad y diversificación, con más énfasis en proyectos conjuntos en áreas claves de innovación. Aunque nos enfrentamos a retos globales cambiantes y complejos, la relación económica entre Málaga y Portugal es hoy día estable, consolidada y madura, con un alto grado de integración productiva, comercial y cultural.

Si bien el trabajo realizado ha podido ser satisfactorio, ello no es óbice para seguir trabajando en el apoyo a personas y empresas portuguesas y malagueñas en todos los ámbitos asistenciales, desde el cultural al turístico, del económico al agrícola o del idiomático al académico.

¿Cómo cree que ha contribuido la historia del Cuerpo Consular de Málaga al desarrollo de la ciudad y su provincia?

A raíz de la Paz de Westfalia, Dinamarca apertura el primer consulado de la época moderna en Málaga, en 1641. A principios del siglo XX, para un censo aproximado de 90.000 habitantes, Málaga contaba con 37 consulados registrados. Para una ciudad alejada de la Corte y sin una presencia nobiliaria numerosa, los cónsules mayoritariamente honorarios, pero también importantes empresarios, representaban la élite de la sociedad malagueña, desempeñando entonces un destacadísimo polifacético papel, tanto en lo político como en lo social y en lo comercial, en aquella sociedad inquieta y progresiva. En sus salones se proyectaba, se criticaba y se conspiraba. Si comparamos esos datos con los 53 cónsules actuales para una población siete veces superior, podemos imaginarnos el influyente efecto que la clase consular tuvo en la sociedad malagueña de comienzo del siglo pasado

Hoy día a través de las 53 ventanas al exterior que conforman los consulados en Málaga, la provincia sigue liderando un año más el ranking andaluz de población extranjera residentes, así como el número de trabajadores foráneos, en concreto, reúne cerca del 40% de los 621.400 extranjeros que residen en Andalucia, y el 30% de los 240.000 cotizantes no españoles que registró la Seguridad Social en nuestra comunidad. Hoy día más de 160 nacionalidades conviven en la provincia de Málaga.

El Cuerpo Consular de Málaga, es una ancestral institución, cuyos miembros actuales, son los últimos eslabones de una cadena de 400 años, de ilustres personajes, que llegaron a conformar la Málaga de hoy. Un grupo de hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, los ha unido su trabajo y tesón, en el día a día de su labor asistencial.

El Cuerpo Consular de Málaga esgrime con orgullo que desde sus orígenes ha sido y sigue siendo adalid de las diversas culturas en nuestra provincia. Su labor fundamental durante siglos ha sido fiel reflejo de su entrega y constancia en labores sociales, culturales, económicas y humanitarias. Por ello, se constituye en piedra angular de las relaciones entre las distintas instituciones y los nacionales representados por los cónsules que constituyen esta institución. Esta relación entre el Cuerpo Consular y las Instituciones Públicas se ha constituido como un modelo de éxito basado en una alianza bilateral.

¿Cuáles son los desafíos actuales que enfrenta el cuerpo consular en Málaga y cómo los aborda?

En los últimos años el Cuerpo Consular de Málaga ha querido dar a conocer su historia de 400 años a la sociedad malagueña de forma fehaciente. Para ello se creó y dotó un Aula sobre Internacionalización y Geopolítica que abarcase campos como el derecho internacional, derechos humanos, diplomacia o migración. Igualmente se publicaron un libro sobre historia consular y otro más específico sobre los consulados actuales en Málaga. Se han organizado anualmente Jornadas Consulares en colaboración con el Departamento de Derecho Internacional Público donde conferenciantes de alto nivel han expuesto sobre temas internacionales. Se han organizado varias exposiciones en Málaga y Fuengirola sobre los 400 años de nuestra historia consular, sin olvidar la gran labor de apoyo a sus conciudadanos desarrollada por este Cuerpo Consular con ocasión de la crisis vírica. Todo ello ha sido reconocido por la Junta de Andalucia concediéndonos la “Bandera de Andalucia”, la Diputación de Málaga haciéndonos entrega de la “M de Málaga” a nuestra labor o el reconocimiento por parte de la Subdelegación del Gobierno al entregarnos en el aniversario de la Constitución Española su Premio Jabega, entre otros. He de subrayar el intenso trabajo de este Cuerpo Consular para fortalecer las relaciones institucionales, comerciales y culturales con los distintos países representados, proyectando estrategias conjuntas que sin lugar a dudar generarán progreso y riqueza, no sólo para Málaga, sino también para los países que representamos.

Rafael Pérez Peña, Doctor en Derecho Internacional Público y Cónsul Honorario de Portugal en Málaga

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