En el mundo de la moda, la creatividad y la innovación son fundamentales para destacar. Elena Rubio, pintora y diseñadora de moda, ha encontrado en sus propios cuadros la inspiración para crear estampados únicos y originales. A diferencia de muchos diseñadores contemporáneos, ella opta por mantener viva la huella personal en cada una de sus creaciones, evitando la uniformidad que puede traer consigo el uso excesivo de tecnologías como la inteligencia artificial.
Según Elena Rubio, «Las nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial no son malas por sí mismas, y yo no estoy en contra de utilizarlas. El problema es que cuando uno se centra en ellas, corres el riesgo de desaparecer como creadora; tu huella se desvanece, y tu producto final se uniformiza.» Esta filosofía resuena en su trabajo, donde cada diseño no solo cuenta una historia visual, sino que también refleja su identidad artística única.
Elena Rubio fusiona arte y moda, desafiando las tendencias digitales para preservar la autenticidad en cada pieza. Acompáñanos en este viaje por su creatividad y pasión por un estilo de moda que trasciende lo convencional.
¿Cómo comenzó tu carrera en el mundo del diseño de moda y la pintura?
Mis inquietudes pictóricas nacen ya en la universidad, ya allí comencé en una academia de pintura. Luego siguieron las exposiciones en galerías reconocidas en Madrid, y llegando a exponer en México y en París, primero en grupo y luego individuales. Por medio de amigos que estaban relacionados con el mundo de la moda, me impulsaron a diseñar patrones para trajes utilizando los mismos motivos que usaba en mis cuadros, un poco como Dufy, y ese fue el salto. A partir de entonces compagino ambos mundos el de la creación pictórica con el mundo de la moda.
¿Qué te inspira a la hora de crear nuevas colecciones para EGGOO?
Todo va unido de la mano, mi evolución creativa en el lienzo y luego pasar esas nuevas ideas creativas a la tela. Ciertamente un vestido es algo más que un estampado, está también la forma del vestido, las nuevas líneas que uno crea en la persona al diseñarle un nuevo traje, esa es una exploración muy interesante que solo cabe en el mundo de la moda, razón por la cual me gusta permanecer en él.
En yu trabajo combinas pintura y moda de una forma innovadora. ¿Cómo nace esta idea de transformar arte en moda y viceversa?
Ya lo he explicado, mi caso no es el único, detrás de un buen diseñador de moda existe siempre un diseñador de patrones, y allí en el patrón, en el boceto, tienes siempre a un pintor. Hay demasiadas cosas y estudios en común entre el pintor figurativo, interesado en explorar la forma humana y el diseñador de moda.
Las nuevas tecnologías como la IA no son malas por si misma, y yo no estoy en contra de utilizarlas, el problema es que cuando uno se centra en ellas corres el riesgo de desaparecer como creadora, tu huella se desvanece, y tu producto final se uniformiza
¿Podrías hablarnos más sobre su compromiso con la moda sostenible?
Este es un compromiso, o más bien una actitud que considero que es común a toda la sociedad. No estamos ya ante un planeta con recursos ilimitados donde los océanos y la Madre Naturaleza recicla automáticamente todos nuestros desechos. Todos los creadores y los consumidores tenemos que tomar decisiones en favor de la sostenibilidad y el reciclaje. En mi caso, en el momento de tomar una decisión, por ejemplo a la hora de elegir los materiales de un conjunto opto siempre por materiales que o proceden del reciclaje o pueden entrar en la cadena del reciclaje.

Sus prints se basan en cuadros propios y no en diseños digitales. ¿Qué importancia tiene para ti este proceso artesanal y cómo crees que se diferencia de otras propuestas en el mercado?
Las nuevas tecnologías como la IA no son malas por si misma, y yo no estoy en contra de utilizarlas, el problema es que cuando uno se centra en ellas corres el riesgo de desaparecer como creadora, tu huella se desvanece, y tu producto final se uniformiza. Por ello, el uso de la tecnología ha de ser moderado, centrándose en la parte mecánica y no en la creativa.
Comentas que, aunque no inventaste los prints, sí fuiste la primera en presentar esta línea innovadora en Madrid. ¿Cómo fue la acogida del público y de la industria en ese momento?
Fue como un estallido. En todas las presentaciones que hemos tenido las felicitaciones eran continuas y después de seguido venían los encargos. Y bueno, luego vi que muchas personas comenzaron a seguir mi línea, y esto al principio te halaga porque sientes como si crearas una escuela, aunque claro cuando tantas personas comenzaron a hacer lo mismo, te das cuenta que no puedes permanecer mucho tiempo allí, que has de seguir avanzando hacía líneas diferentes, y en eso estamos ahora.
Siempre buscas crear algo nuevo y estar al día con las últimas tendencias. ¿Cómo te inspiras para diseñar cada nueva colección? ¿Sigues un proceso creativo específico?
Ahora estoy investigando nuevos materiales, todavía es muy pronto para decir cómo saldrá la nueva colección pues en el proceso creativo siempre salen al principio muchos patrones que luego se desechan. Hay que esperar todavía un poco.

Mencionas que muchos te siguen… o mejor dicho, te copian. ¿Cómo lidias con esta situación y qué crees que distingue a tu trabajo del de quienes intentan replicarlo?
En el mundo del arte siempre ha habido personas que inician un estilo en un momento determinado y luego los que van detrás haciendo lo mismo.
Después de la Pandemia en Madrid, yo empecé con los “prints”, haciendo arqueología de una línea olvidadisima. Cuando mi propuesta triunfó vinieron en tromba muchísimos más haciendo lo mismo,
Es algo inevitable, supongo, pero considero que es justo que si algún autor imita a otra, al menos ha de tener la honestidad de citar la fuente de sus ideas.
Has pasado por distintas etapas formativas, en la Universidad Complutense de Madrid. ¿Cómo han influido estos estudios en tu desarrollo artístico y profesional?
Con la Universidad Complutense de Madrid impartí, con la colaboración de otros diseñadores como Pietro Dolcemascolo que impartió un taller de patronaje y Álvaro Machero que aportó su conocimiento con materiales metálicos, y sostenibilidad, trabajando con personas con discapacidad introduciéndolos en el mundo de la costura, fue una experiencia muy enriquecedora.








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