La IX Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se celebró los días 8 y 9 de abril de 2025 en la sede del Banco Central de Honduras. Durante el encuentro, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una reunión privada con su homólogo guatemalteco, Bernardo Arévalo, para discutir temas bilaterales, entre ellos, la extensión de proyectos ferroviarios mexicanos hacia Centroamérica.
Uno de los temas centrales fue el trazado del Tren Maya, emblemático proyecto del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La mandataria mexicana confirmó que Guatemala expresó su desacuerdo con que el tren atraviese la región del Petén, una selva protegida en el norte del país, considerada el tercer pulmón del planeta según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). Esta zona alberga vestigios de la civilización maya, más de 20 ecosistemas, y una alta diversidad de flora y fauna, incluyendo especies en peligro de extinción como la guacamaya roja, el jaguar y el tapir. También es hábitat de especies endémicas como la tortuga blanca, el temazate, el mono aullador negro y el pavo ocelado.Ante las preocupaciones medioambientales, ambos gobiernos acordaron modificar el trazado del tren para evitar el paso por Petén, optando por una nueva ruta que rodeará la zona a través de Belice.
El Tren Interoceánico conecta el océano Pacífico con el Golfo de México y el Atlántico a través de más de 1,200 kilómetros de vías férreas que atraviesan los estados mexicanos de Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz
El Tren Maya y las críticas por su impacto ambiental
Desde su concepción, el Tren Maya ha sido objeto de fuertes controversias. La NASA advirtió en 2024 sobre la alarmante reducción de la selva maya —la más extensa de Mesoamérica y solo superada en el continente por el Amazonas— en territorios de México, Belice y Guatemala. En México, varios tramos del proyecto han sido denunciados por su impacto ambiental, incluyendo la tala de selva, la alteración de ecosistemas y la amenaza a sitios arqueológicos y comunidades indígenas.
El circuito del Tren Maya contempla 1,554 kilómetros de vías férreas que cruzan los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Está diseñado para ofrecer tres tipos de servicio: transporte de pasajeros locales, traslado de turistas y carga, aunque este último aún no ha sido implementado.
La postura del gobierno guatemalteco resalta por su decisión de anteponer la protección de los recursos naturales frente al avance de megaproyectos, en contraste con la experiencia mexicana, donde múltiples sectores han cuestionado la falta de sensibilidad ambiental del proyecto.
Tren Interoceánico: expansión estratégica hacia Guatemala
Otro punto abordado entre Sheinbaum y Arévalo fue la expansión del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, proyecto complementario al Tren Maya. La presidenta mexicana informó que se acordó que el ingreso de este tren a Guatemala se haría a través de Ciudad Hidalgo, destacando que corresponderá a Guatemala construir la infraestructura en su territorio. Este tren tendrá funciones tanto de carga como de pasajeros.
El Tren Interoceánico conecta el océano Pacífico con el Golfo de México y el Atlántico a través de más de 1,200 kilómetros de vías férreas que atraviesan los estados mexicanos de Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, enlazándose con redes ferroviarias del Tren Maya, así como con corredores logísticos de América del Norte y Centroamérica. Se prevé que esté operativo en el primer semestre de 2026.
Este proyecto forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una plataforma logística multimodal que incluye cuatro puertos y 12 polos de desarrollo orientados a fortalecer el comercio con América del Sur, Estados Unidos, Europa y Asia. La presidenta Sheinbaum ha subrayado su potencial como alternativa estratégica al Canal de Panamá, actualmente saturado, consolidando al Istmo como una vía clave para el tránsito interoceánico de mercancías.















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