La celebración consecutiva de The Italian Show en Madrid —primera edición española en 2024 y segunda edición en octubre de 2025— ofrece una lectura nítida sobre cómo la gastronomía se ha convertido en una herramienta de política exterior y promoción económica. Concebido por la plataforma I Love Italian Food, el formato articula tres objetivos claros —educar, degustar y promover— y materializa una estrategia de soft power que conecta productores italianos con actores profesionales españoles del sector HORECA, distribuidores y medios especializados.
De feria gastronómica a plataforma de diplomacia cultural
La primera edición española tuvo lugar el 18 de noviembre de 2024 en el Hotel Meliá Princesa de Madrid. Fue pensada como un encuentro profesional —no un festival abierto al público general— en el que se combinaron estaciones de tasting, masterclasses, demostraciones y mesas de debate con el objetivo de poner en valor la trazabilidad y la autenticidad de los productos italianos. Organizaciones sectoriales y asociaciones profesionales colaboraron para garantizar la calidad técnica del programa. La organización calificó aquella jornada como un éxito por la calidad de expositores y la afluencia especializada.
Para 2025 la cita volvió el pasado 20 de octubre, de nuevo con Madrid como laboratorio simbólico: la capital española funciona tanto como mercado relevante para las exportaciones italianas como plataforma diplomática donde se cruzan intereses comerciales y culturales. La edición de 2025 mantuvo la sede en el entorno del Hotel Meliá Princesa y amplió su propuesta con recorridos inmersivos y escenarios temáticos pensados para facilitar contactos comerciales y experiencia sensorial profesional.
Un vector de diplomacia económica
Más allá de la experiencia sensorial, The Italian Show actúa como nodo de diplomacia económica. El evento busca abrir y consolidar canales comerciales entre productores italianos (pequeñas y medianas empresas agroalimentarias, bodegas, productores de aceite o quesos DOP/IGP) y compradores, importadores y restauradores españoles. La intención es la de reforzar la presencia del “Made in Italy” en el mercado ibérico, sobre la base de la certificación de origen, la trazabilidad y la sostenibilidad como argumentos competitivos.
Este tipo de eventos, organizados con metodologías profesionales y alianzas con federaciones de cocineros y asociaciones del sector, permiten transformar la reputación culinaria —un activo cultural— en contratos, importaciones y acuerdos comerciales que, en suma, tienen impacto macroeconómico. En otras palabras: la mesa sirve como ámbito de negociación y el producto como moneda de intercambio no sólo comercial sino también simbólico.
Italian Show Madrid ofrece una lectura nítida sobre cómo la gastronomía se ha convertido en una herramienta de política exterior
Balance de la primera edición (2024) y expectativas cumplidas para 2025
Los organizadores presentaron la edición de 2024 como un punto de partida exitoso: presencia de decenas de marcas italianas, masterclasses y una intensa actividad de networking con profesionales acreditados. Aquella jornada sirvió para probar el modelo en el mercado español, mapear demanda y establecer contactos institucionales que han facilitado la réplica y la ampliación en 2025.
La edición de 2025 ha mantenido los tres pilares centrales del evento:
- Educar: mediante presentaciones, masterclasses y paneles técnicos que mostraron las cadenas productivas italianas, sus estándares de calidad, trazabilidad y origen.
- Degustar: los asistentes han podido probar productos italianos auténticos —desde pasta y salsas hasta aceites, vinos, quesos— en estaciones dedicadas de tasting.
- Promover: crear oportunidades de negocio, networking e intercambio entre Italia y España. El evento se ha vuelto a plantear como una plataforma de diplomacia económica y cultural a través de la gastronomía.
En la edición 2025 se ha recalcado la idea de que “no se trata de una simple feria, sino de un proyecto educativo y relacional”. Además, el evento servirá para reforzar el vínculo entre ambos países a través de un programa temático estructurado en cuatro escenarios inmersivos que articulan contenido formativo y experiencial; una agenda pensada para debates sobre sostenibilidad y certificaciones DOP/IGP; y un refuerzo de las áreas de tasting y de encuentro B2B. Estas innovaciones apuntan a una ambición mayor: no sólo mostrar productos, sino dotar a los profesionales de herramientas para incorporarlos estratégicamente en cartas, cadenas de suministro y proyectos de valor añadido. Todo esto, me gusta hacer hincapié, ha sido posible también gracias a la colaboración con entidades como la Federación Italiana Cuochi de Cocineros en España (https://ficspain.com/) y FACYRE (Federación de Asociaciones de Cocineros y Reposteros de España, https://facyre.com/). Además, cabe destacar el apoyo de la Embajada de Italia en España, ITA (Italian Trade Agency) y del Com.It.Es. de Madrid.
Relevancia económica y comercial
La elección de Madrid como ciudad anfitriona subraya la importancia estratégica del mercado español para los productos alimentarios italianos. Según datos divulgados, la exportación agroalimentaria italiana hacia España supera los 3.000 millones de euros y se espera un incremento de la presencia de productos italianos auténticos.
El evento toma así una dimensión de diplomacia económica: el producto genuino italiano se convierte en vehículo de competitividad, identidad y cooperación internacional. En este sentido, The Italian Show Madrid 2025 ha jugado un papel en potenciar la visibilidad de la cadena agroalimentaria italiana en un mercado clave como el español.
Implicaciones para las relaciones Italia–España y la UE
La celebración sostenida de este formato en Madrid puede leerse como un pequeño pero significativo capítulo de la cooperación bilateral. Por un lado, sitúa a Italia como exportador cultural y comercial; por otro, permite a España incorporar ofertas premium que complementan su propia tradición culinaria. En una dimensión más amplia, estos eventos contribuyen al objetivo colectivo europeo de fortalecer cadenas alimentarias de calidad dentro del mercado único, poniendo en valor denominaciones de origen y prácticas sostenibles que, además, son demandas crecientes entre consumidores y chefs.
En términos de soft power, la estrategia es eficaz: la gastronomía facilita el contacto horizontal entre profesionales, genera narrativa positiva y refuerza la imagen de Italia como país de excelencia agroalimentaria. Para los responsables de relaciones exteriores y comerciales, iniciativas de este tipo ofrecen “puntos de entrada” pragmáticos para agendas más amplias —desde promoción turística hasta acuerdos de cooperación técnica en agricultura y alimentos— que no siempre emergen en canales diplomáticos tradicionales.
Retos y recomendaciones desde una perspectiva internacional
Si el objetivo es consolidar este formato como instrumento de política exterior y económica, conviene atender a varios retos:
- Medición del impacto comercial: establecer indicadores claros (contratos firmados, importaciones post-evento, nuevas referencias en restauración) para cuantificar el retorno de la inversión en promoción.
- Inclusión de pequeños productores: facilitar la participación de cadenas territoriales menos visibles (regiones rurales italianas) para diversificar la oferta y evitar la concentración en grandes marcas.
- Sostenibilidad logística: reforzar criterios ambientales en el transporte y presentación de productos para alinear la iniciativa con objetivos europeos de reducción de huella.
- Articulación institucional: potenciar la coordinación entre cámaras de comercio, misiones comerciales y oficinas culturales para convertir el evento en una plataforma permanente, no episódica.
Las ediciones 2024 y 2025 de The Italian Show Madrid muestran cómo la promoción gastronómica puede funcionar como instrumento de relaciones exteriores moderno: mezcla de diplomacia cultural, diplomacia económica y marketing territorial. Para responsables de política comercial y analistas de relaciones internacionales, el formato merece seguimiento porque traduce la identidad nacional —en este caso la italiana— en resultados tangibles en mercados externos. En un momento en que la competencia por la atención y la cuota de mercado es intensa, eventos profesionalizados como éste se erigen en infraestructuras de influencia que merecen ser incorporadas en las agendas de cooperación bilateral y regional.
Finalmente, no nos toca otra cosa que desear volver a vernos en 2026 con la tercera edición de “The Italian Show Madrid”.

Michele Rossi nacido en Ferrara (Italia), es licenciado en Ciencias Jurídicas (Universidad de Ferrara) y tiene un Máster en Relaciones Internacionales (Universidad Católica de Ávila). Profesionalmente cuenta con experiencia plurianual internacional (Italia, España, Chile entre otros) y en varios ámbitos (legal, comercial, financiero). Actualmente colabora con varias empresas, dedicándose principalmente a temas de desarrollo comercial relaciones institucionales e internacionalización.
Fundador y primer Presidente de AS.ER.ES.-Asociación de Emiliano-Romagnoli en España, desde 2020 ostenta también el rol institucional de Consultore para el órgano de la “Consulta degli Emiliano-romagnoli nel mondo”, siendo responsable de la supervisión de varios Países cuales España, Portugal, Rumania y Moldovia. En 2023 ha sido galardonado en Madrid con el “Premio all’Italianità en la categoría asociacionismo”.























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