Pulsa «Intro» para saltar al contenido
Imagen de Raquel Candia en Pixabay

La curiosidad como estratégia internacional

Durante las últimas semanas, millones de personas han seguido el Mundial de fútbol. Como ocurre en cada gran competición internacional, países que habitualmente ocupan poco espacio en nuestras conversaciones pasan de repente a formar parte de nuestro día a día.

Descubrimos historias, seguimos trayectorias inesperadas y prestamos atención a territorios sobre los que, quizá, sabemos menos de lo que imaginamos.

Y eso me ha llevado a una reflexión que va mucho más allá del deporte.

A menudo pensamos que la internacionalización comienza cuando una empresa identifica un nuevo mercado o decide abrirse a otro país. Sin embargo, después de muchos años trabajando entre España, Portugal y distintos espacios internacionales, tengo la sensación de que las oportunidades suelen empezar mucho antes.

Empiezan con una conversación.

Con la curiosidad por entender qué está haciendo otro territorio.

Con el interés por conocer cómo afrontan determinados desafíos personas e instituciones que trabajan en contextos diferentes.

Con la voluntad de escuchar antes de proponer.

Como extremeña y como profesional vinculada desde hace años a Portugal, he tenido la oportunidad de comprobar cómo algunas de las relaciones más valiosas nacen precisamente así.

Primero aparece el diálogo.

Después llegan los proyectos.

Y, en ocasiones, también surgen nuevas oportunidades que inicialmente ni siquiera estaban sobre la mesa.

Quizá por eso una de las cosas más interesantes que me ha aportado trabajar junto a profesionales portugueses ha sido la posibilidad de participar en conversaciones que trascienden las fronteras habituales.

Y quizá esa siga siendo una de las herramientas más valiosas para quienes trabajamos en un mundo cada vez más interconectado: mantener viva la curiosidad y seguir ampliando la conversación.

Conversaciones que conectan territorios europeos con América Latina, África o Asia. Conversaciones donde aparecen experiencias, prioridades y perspectivas que difícilmente encontramos cuando observamos el mundo únicamente desde nuestro propio entorno.

En ese proceso he descubierto una realidad especialmente diversa: la de los países de lengua portuguesa.

Un espacio que reúne cerca de 300 millones de personas repartidas por cuatro continentes y que incluye economías tan distintas como Brasil, Angola, Mozambique, Cabo Verde o Timor-Leste.

Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención no ha sido su dimensión.

Ha sido su diversidad.

Porque cuanto más se conocen estas realidades, más evidente resulta que detrás de una lengua compartida existen trayectorias, prioridades y visiones muy diferentes del desarrollo económico y social.

Y precisamente ahí es donde empiezan los aprendizajes más interesantes.

En los últimos años he observado iniciativas vinculadas a la digitalización de servicios públicos, la economía azul, las energías renovables, la formación especializada o la atracción de inversión en territorios que muchas veces apenas aparecen en nuestras conversaciones económicas habituales.

No porque sean grandes mercados.

No porque ocupen titulares de manera constante.

Sino porque están construyendo respuestas innovadoras a desafíos muy similares a los que afrontamos en otros lugares.

Quizá una de las grandes ventajas de vivir y trabajar en la frontera sea precisamente esa.

La posibilidad de desarrollar una cierta curiosidad permanente por lo que ocurre al otro lado.

Y comprobar que, muchas veces, las oportunidades más interesantes aparecen cuando ampliamos las conversaciones en las que participamos.

Vivimos en una Península Ibérica que mantiene vínculos históricos, culturales y económicos extraordinarios tanto con América Latina como con los países de lengua portuguesa. Entre ambos espacios hablamos de comunidades que suman cerca de 900 millones de personas repartidas por todo el mundo.

Pero más allá de las cifras, el verdadero valor quizá resida en otra cuestión.

En la capacidad de escuchar, aprender y construir relaciones duraderas entre personas, instituciones y territorios que comparten desafíos y aspiraciones.

Después de varios años trabajando junto a instituciones, empresas y profesionales de la lusofonía, sigo teniendo la sensación de estar aprendiendo.

Aprendiendo que detrás de una lengua compartida existe una enorme diversidad de realidades y perspectivas.

Y aprendiendo también que algunas de las oportunidades más valiosas aparecen cuando dedicamos tiempo a escuchar, a conocer y a entender cómo otros territorios afrontan desafíos muy similares a los nuestros.

Porque las oportunidades internacionales rara vez aparecen de la nada.

Casi siempre empiezan cuando alguien decide interesarse genuinamente por lo que otro está haciendo.

Y quizá esa siga siendo una de las herramientas más valiosas para quienes trabajamos en un mundo cada vez más interconectado: mantener viva la curiosidad y seguir ampliando la conversación.

Mayte Salazar (Badajoz, 1976) es Licenciada en Derecho, y en la actualidad socia fundadora de Garuda Consulting, firma especializada en asesoramiento estratégico e internacionalización de proyectos entre España, Portugal y países lusófonos. Cuenta con una sólida trayectoria en desarrollo territorial y cooperación institucional, habiendo desarrollado su carrera, más recientemente, en la Junta de Extremadura y en AICEP Portugal Global, en el ámbito de la promoción económica y la atracción de inversión. Actualmente acompaña a empresas e instituciones en el desarrollo de proyectos en el espacio ibérico e internacional, con especial foco en mercados de lengua portuguesa y América Latina.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tema Mission News de Compete Themes.
Raia Diplomática
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.