Pulsa «Intro» para saltar al contenido
Foto de Gerd Altmann en Pixabay

América continente, América país, América error

Uno de los debates interminables que veo con frecuencia es si el nombre “América” corresponde a un continente y no a un país. Y, ante los impulsos repentinos del presidente estadounidense Trump de “cambiar” el nombre del Golfo de México al “Golfo de América” y el Lago Ontario al “Lago América”, este tema toponímico inevitablemente vuelve a salir a flote.

Empecemos con el hecho de que el nombre “América” viene de la época de la colonización europea. Desde luego que antes de la conquista los pueblos originarios usaban nombres para referirse a sus regiones, pero no había uno para denominar al continente entero.

Por ejemplo, los aztecas se referían a su territorio como “Anáhuac”, una palabra de origen náhuatl que quiere decir “tierra rodeada de agua”. Y en tiempos más recientes, organizaciones indígenas han fomentado el uso del nombre “Abya Yala”, de origen guna y que significa “tierra viva”, como alternativa al nombre colonial de “América”.

Pero vamos a hablar y debatir aquí sobre el nombre América. Y esto comienza desde los primeros arribos europeos en las postrimerías del siglo XV con la llegada del navegante Cristóbal Colón. Eventos que además cambiarían la demografía del continente para siempre.

A partir de este episodio hay una interrogante, ¿por qué el continente se llamó “América” y no tuvo un nombre que distinguiera a Colón, quien en 1492 fue el primero en llegar al continente bajo la expedición ibérica? O, ¿por qué tampoco hubo alguna distinción para el vikingo nórdico Leif Erikson quien, en el año 1000, arribó a las costas de lo que hoy en día es el territorio de Newfoundland, Canadá?

Resulta que la designación del nombre “América” se debió a una gran equivocación. Según nos narra el escritor austriaco Stefan Zweig en su libro Américo Vespucio: Retrato de un Error Histórico, el error principal de Colón en su regreso a España al reportar sobre su expedición marítima fue insistir que él, en efecto, había llegado a la India. Y lo mismo con el vikingo Erikson, a quien el concepto de un nuevo continente ni le pasó por la cabeza.

Pero casi diez años después del viaje histórico de Colón, y apoyado por el Rey de Portugal Manuel I, el navegante italiano Américo Vespucio exploró en 1501 las costas de Brasil. De estos viajes náuticos, Vespucio escribió un libro corto que tituló Mundus Novus (Nuevo Mundo), un texto donde expresa con firme convicción que su expedición había llegado a una parte nueva del mundo que no se trataba ni de la India ni de ninguna otra parte de Asia.

Entonces, ¿podríamos aceptar que hay dos territorios que llevan el nombre “América”, el primero un continente y el segundo un país? Al menos los fríos y objetivos mapas así lo señalan.

Como es de imaginar, esta noticia se esparció rápidamente por toda Europa con gran entusiasmo, catapultando el nombre de Américo a la más alta notoriedad. Y es que, como atinadamente explica Zweig, todo descubrimiento debe tener su adecuada validez y correcta interpretación. Y esa certera apreciación de un nuevo cuerpo geográfico, que no logró percibir Colón, fue la gran diferencia para bautizar el nombre futuro del continente: América, ese territorio que hoy abarca desde la parte más norteña de Canadá, hasta la punta sur de Argentina.

Así que el nombre del continente indudablemente vino primero. Ahora, si analizamos la historia de los movimientos independentistas en el continente americano que se suscitaron un par de siglos después de este bautizo toponímico, pronto evidenciamos que el primer país en lograr su independencia fue precisamente Estados Unidos de América en 1776.

Hay que recordar que el comienzo de este nuevo país independiente se dio cuando el resto del territorio continental estaba bajo el control de colonias y virreinatos europeos, principalmente de las coronas de España, el Reino Unido, Portugal y Francia.

Molestos con la imposición de impuestos y en desacuerdo con leyes no convenidas, los líderes de 13 colonias británicas se unieron en Filadelfia para coordinar un movimiento de resistencia que, en resumidas cuentas, culminó con la creación de un nuevo país. Con la Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776, estas colonias pasaron a ser estados soberanos que, unidos, se llamaron los Estados Unidos de América.

El uso del nombre “América” en esta nueva nación no fue una cuestión de arrogancia, al contrario, fue apropiado. Arrogante hubiera sido que George Washington sugiriera un nombre como Washingtonia. Ellos simplemente tuvieron la primicia de llamarse así cuando no había otro país independiente en el continente ni se sabía cuánto tiempo duraría la presencia de las potencias europeas en el resto del territorio. Además, al romper con Europa tenía total sentido usar “América” en su nombre.

Al mismo tiempo, comenzaron a usar como gentilicio el nombre “americano” y no “estadounidense”, ya que “Estados Unidos” no es un nombre, sino una estructura de gobierno. Como un ejemplo sencillo, a los habitantes de la República de Colombia no les llamamos “republicanos” sino “colombianos”. Es decir, usamos el nombre común.

En casi todo el mundo fuera de los países hispanoparlantes, el nombre común de los Estados Unidos de América es, nos guste o no, “América” y el gentilicio usado para denominarlos es “americano” por su nombre común.

Pero en los países de habla hispana, y para diferenciar del gentilicio continental, sí nos referimos a los habitantes de los Estados Unidos de América como “estadounidenses”, y muchos quisieran que así se autodenominaran ellos. Pero aún si así lo hicieran y usaran el fonéticamente estridente unitedstatian en inglés, ¿estarían todos contentos y dejaría de haber reclamos? Yo creo que no. Y para muestra, el siguiente ejemplo.

El nombre oficial de México es “Estados Unidos Mexicanos”. Ahora, imaginen que los habitantes de Estados Unidos de América se autonombraran “estadounidenses”. Me atrevo a pensar que habría mexicanos inconformes que reclamarían también el gentilicio “estadounidense”. Como dato interesante, México es el único país del continente cuyo nombre común (de facto) no forma parte de su nombre oficial.

Y es que, seamos honestos, mucha de esa molestia en el uso de “América” por parte de los Estados Unidos tiene que ver con el hecho de que hay un sesgo en contra de ellos por ser la máxima potencia económica mundial y por ser un país que carga con una imagen de imperialismo militar y comercial, entre otras. Si la influencia de este país fuera menos importante, quizás el uso del nombre “América” no generaría tanta animadversión.

Porque, por ejemplo, a ninguno de los 13 países por los que cruza la línea imaginaria ecuatorial les incomoda que el país Ecuador se llame así ni exigen con fervor que a ellos también se les llame “ecuatorianos”.

Entonces, ¿podríamos aceptar que hay dos territorios que llevan el nombre “América”, el primero un continente y el segundo un país? Al menos los fríos y objetivos mapas así lo señalan.

Ricardo Villarreal es director de cine documental dirigió y produjo el largometraje “The Domínguez, a Family Who Shaped the History of California” para el canal de televisión KCET en Los Ángeles, California y dirigió y produjo “Ride with Larry”, un documental inspirador para concientizar sobre el Parkinson y el uso de la marihuana medicinal, que ganó varios premios en festivales internacionales de cine. Trabajó en proyectos de promoción comercial entre México y California en la oficina de ProMéxico en el Consulado General de México en Los Ángeles y como empresario independiente. Fue presidente de la Asociación EXATEC California y ha sido voluntario en organizaciones altruistas que promueven las ciencias y las artes (principalmente música y literatura). Es parte del comité de selección y jurado del festival Cinema Culturas en Riverside, California para promover el arte cinematográfico en los jóvenes inmigrantes. Fue vicepresidente del capítulo de Portugal de la Red Global MX.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tema Mission News de Compete Themes.
Raia Diplomática
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.