La decisión de trasladar la sede de entrenamiento de la selección iraní para la Copa Mundial de la FIFA 2026 desde Tucson, Arizona, hacia Tijuana, México, va mucho más allá de una cuestión logística o deportiva. El movimiento refleja cómo los grandes eventos internacionales, especialmente aquellos organizados en un contexto de creciente polarización global, terminan inevitablemente atravesados por tensiones geopolíticas,…

