Una reflexión sobre cómo la literatura puede ayudarnos a interpretar la vida y, al mismo tiempo, conseguir que lleguemos tarde a ella. Sostiene Eire que era una tarde magnífica de verano, soleada y aireada. Orense se espabilaba de los calores de la siesta, pero a Eire no le gustaba echarse la siesta, o al menos nunca encontraba el momento. Sostiene Eire…

