Origen de la Silly Season: Cuando The Times se quedó sin grandes noticias
El término silly season nació en el Reino Unido en plena época victoriana. Su primera aparición documentada data del 13 de julio de 1861, en una columna anónima de la revista The Saturday Review titulada precisamente «The Silly Season»
. El artículo criticaba con ironía la transformación que experimentaba el prestigioso diario The Times durante los meses de otoño:
«Cuando el Parlamento ya no está en sesión y el mundo elegante ya no se reúne en Londres, algo muy diferente se supone que debe hacerse para el resto del público… Los grandes hombres de The Times, sin duda, se han ido de la ciudad, como otros grandes hombres. Las manos que en otros tiempos manejan la pluma para nuestra instrucción ahora manejan la escopeta en un páramo escocés o el alpenstock en una montaña suiza. El trabajo queda en manos más débiles… En esos meses, el gran oráculo se vuelve —lo que en otros tiempos no es— simplemente tonto.»
La lógica era simple: en agosto y septiembre, el Parlamento británico cerraba sus puertas, los tribunales entraban en receso, la alta sociedad abandonaba Londres para sus estancias campestres, y los periodistas se quedaban sin la materia prima habitual de sus reportajes. Las páginas debían llenarse de alguna manera, y así nacieron las noticias triviales, las historias extravagantes y los rumores infundados que caracterizan este período.
Definición: ¿Qué es exactamente la Silly Season?
Según el diccionario Merriam-Webster, la silly season es «un período (como el final del verano) en el que los medios de comunicación se centran a menudo en asuntos triviales o frívolos por falta de historias de noticias importantes»
. En el hemisferio norte, coincide tradicionalmente con los meses de julio y agosto, cuando las instituciones políticas, económicas y judiciales entran en vacaciones.
El concepto no es exclusivamente británico. Aunque nació allí, pronto se extendió por todo el mundo anglosajón y más allá. En el hemisferio sur —Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica— la silly season se asocia con el período navideño y de Año Nuevo, que coincide con el verano austral
.
Un Fenómeno Universal con Nombres Propios
Cada cultura ha bautizado este fenómeno a su manera, muchas veces con un humor que refleja la frustración de los periodistas ante la escasez de noticias:
La omnipresencia del pepino en Europa del Norte y del Este es particularmente curiosa. La explicación histórica sugiere que en verano, cuando no había noticias, los periódicos rellenaban sus páginas con trivialidades, incluyendo recetas de conservas caseras como los pepinillos en vinagre.
De los Periódicos a las Redes Sociales: ¿Sobrevive la Silly Season?
Durante más de un siglo, la silly season fue un calendario casi inamovible del periodismo. Sin embargo, la pregunta que surge en el siglo XXI es: ¿sigue existiendo?
En una era de noticias 24 horas, redes sociales, alertas en el móvil y cobertura global instantánea, ¿puede existir realmente un período de «escasez de noticias»? Los conflictos bélicos, las crisis climáticas, las elecciones en cualquier rincón del planeta y los escándalos políticos ya no respetan las vacaciones de verano.
Sin embargo, los observadores del medio periodístico señalan que, aunque la naturaleza de la silly season ha cambiado, su espíritu persiste. En agosto de 2023, por ejemplo, los titulares incluían desde la escasez mundial de pintura rosa (impulsada por la película Barbie) hasta tiburones «drogados con cocaína» en Florida
. La diferencia es que hoy estas historias compiten en las portadas con guerras, inflación y cambio climático, creando un collage surrealista donde lo trivial y lo trágico coexisten.
La Silly Season en el Deporte: Cuando los Rumores Sustituyen a los Partidos
Curiosamente, el término ha encontrado una segunda vida —quizás incluso más popular— en el mundo del deporte profesional. En la Fórmula 1, el NASCAR, la NHL, la NBA y el fútbol europeo, la silly season designa el período de entretiempo o final de temporada en el que los rumores sobre fichajes, cambios de equipo y renovaciones de contratos alcanzan su punto máximo
.
En este contexto, la palabra «tonta» adquiere un matiz diferente: no se trata de noticias sin importancia, sino de una vorágine de especulaciones, filtraciones estratégicas y negociaciones a puerta cerrada que mantienen a los aficionados en vilo durante los meses sin competición. La silly season del deporte es, en realidad, una temporada de alta tensión disfrazada de rumorología.
En el golf profesional, por ejemplo, se usa para describir torneos no oficiales programados al final del año, cuando los circuitos PGA y LPGA están inactivos, y que emplean formatos de juego inusuales como el Skins Game o el Shark Shootout
.
Ejemplos Memorables: Cuando lo Absurdo se Hizo Noticia
A lo largo de más de 160 años de historia, la silly season ha producido algunas de las historias más pintorescas del periodismo mundial:
- 1861: En plena inauguración del término, circularon rumores infundados sobre que el héroe italiano Giuseppe Garibaldi viajaría a América. Un periódico de Exeter los desmintió señalando que eran «invenciones absolutamente infundadas, fabricadas nadie sabe por qué ni para qué, excepto que en esta época del año, ‘la silly season’, los canards están en pleno vuelo».
- 1909: El novelista humorístico P.G. Wodehouse parodió el concepto en su novela cómica The Swoop! or How Clarence Saved England, donde una invasión simultánea de Gran Bretaña por nueve potencias extranjeras era tratada como un tema más de la silly season: «Era inevitable, en plena Silly Season, que los periódicos se aferraran a un tema así».
- 1957: El periodista australiano Gilbert Mant definió magistralmente el fenómeno: «Es el tipo de temporada en que, aparte de las crisis peligrosas en Egipto, Israel, Aden, Cachemira, Polonia, Hungría e Indonesia, casi nunca pasa nada. En otras palabras, no hay mucho sobre qué escribir y tienes que arreglártelas como puedas».
Reflexión Final: La Necesidad de lo Trivial
Quizás lo más interesante de la silly season no sea su existencia, sino lo que revela sobre nuestra relación con la información. En un mundo saturado de noticias alarmantes, este período de «trivialidad forzada» cumple una función casi terapéutica. Como señaló un artículo de 2022: «Sacudidos como estamos por noticias de guerra, violencia armada, inflación, desigualdad, incendios forestales, olas de calor y variantes persistentes de COVID-19, muchos de nosotros anhelamos un final de verano más tranquilo conocido por algunos como la Silly Season»
La silly season nos recuerda que no toda la información debe ser grave, urgente o existencial. Que hay espacio para la anécdota, el rumor inofensivo y la historia del gato atrapado en el árbol. En una época de ansiedad informativa permanente, quizás necesitemos más que nunca que agosto siga siendo, al menos un poco, la temporada de las tonterías.









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